Zurrimicle

Las palabras de la tribu

Zurrimicle es el nombres con que se conoce al ‘cernícalo, una pequeña ave de presa’ en Feria. En aquel risco hay un nío de zurrimicles.

Se trata de una de tantas variantes locales con que se designa a esta rapaz en Extremadura: Santos Coco aporta para el «Vocabulario Extremeño» cerramíquele, cerramícalo y zurremícale; por su parte Zamora Vicente recoge en Mérida y sus cercanías estas otras: cernical, cerníquele, cerremicle y zurrumicle. (Esta última se oye también en La Raya (con surrumicle, por seseo).

Procedentes todas ellas, como cernícalo, del latín cernículum ‘cedazo, cribo’, por el vuelo pausado y oscilante cuando busca su presa cerniéndose en el aire. El proceso se podría reconstruir partiendo de las formas cernícalecerníquele, con desarrollo posterior de un e de refuerzo en la articulación de la r implosiva (cerreníquele), pérdida de la vocal postónica (zurremícle) cambio de nasal y cierre de la vocal pretónica (zurrimicle).

También mical y mícale, forma esta última empleada por Luis Chamizo en «El desconcierto» del Miajón de los Castúos:

Destirajando la copla
y queándose un momento
lo mesmito que los mícales
jacen parás en el cielo.

Otras formas son aguilucho (Fuente del Maestre), gavilucho (en Amendralejo) gaviloche (Fuente de Canto) y gavilacho (Fregenal de la Sierra).

Otro origen tienen nombres como ajorrillo (Ahigal), francello (San Benito Contienda) garrapiña. (Villamiel), garrapiñu (Perales del Puerto) o millafri (Olivenza).

© jjferia

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