Merendilla

Las palabras de la tribu

Merendilla es la comida ligera que se hace por la tarde. Deriva de merienda que es la comida principal que se hace al mediodía (entre el almuerzo de la mañana y la merendilla de la tarde). Por tanto merendar es comer a mediodía mientras que merendillar es tomar la merendilla o comida ligera de la tarde.

A las cinco la tarde merienda Mena y le sirve de almuerzo, merienda y cena (Por alusión a las tres comidas principales según el vocabulario local).

Así se emplea en gran parte de Extremadura desde Las Hurdes (Velo Nieto) hasta Tentudía y Sierra Suroeste (con pronunciación yeísta, merendiya). El pintor frexnense Eugenio Hermoso titula uno de sus cuadros costumbristas “La merendilla” (ver abajo).

Venceslada en su »«Vocabulario Andaluz localiza merendillar en Belacázar, Córdoba, como ‘tomar la merendilla’; mientras que el Diccionario de la RAE registra merendilla como diminutivo poco usado de merienda, y merendillar como propio de Extremadura.

Según Covarrubias en su «Tesoro de la Lengua» (1611) “Merendar y merienda en rigor vale lo que se comía al medio día, que era poca cosa, esperando comer de propósito a la cena: y assi se dixo merienda quasi meridiana” por considerar que procedía de meridiem ‘mediodía’. Aunque a continuación agrega “porque se dava después de haber trabajado, quando ya se merecia” apuntando a la etimología reconocida actualmente como verdadera, ya que se considera que procede del latín merenda ‘comida ligera’, femenino de merendus gerundivo del verbo merere ‘merecer, ganarse algo’, teniendo en cuenta que era la comida complementaria que se repartía entre horas a los soldados o esclavos como merecimiento por su trabajo y rendimiento.

En resumidas cuentas que la merienda (y la merendilla) es tal porque hay que merecerla y ganársela con el sudor de la frente de acuerdo con el precepto bíblico: Te ganarás el pan… (Como curiosidad, el mismo origen tiene meretriz, propiamente ‘la que se gana la vida ella misma’, y emérito ‘que se ha ganado el retiro, jubilado’).

Herrero Uceda (Ceclavín) emplea merendar y merienda con este sentido de ‘comer y comida del mediodía’ en su obra «Mi Extremadura»:

Al mediodía, el pastor, después de tantos trajines, se acercaba al chozo a almorzar, lo que se llamaba merendar, mientras los niños pequeños jugaban con un improvisado columpio que colgaba de las ramas bajas y horizontales de una higuera.

—¿Qué tenemus de merienda?
—¡Anda! ¿Qué vamos a tenel?, unas puchitas.
—¡Carambo! ¡Puchas, gachas y poleás, tres nombres tienen las condenás!. ¿Pos comu no jacis unus jabichuelitus?

jjferia

La merendilla (Eugenio Hermoso)