Frijón

palabras con raíces

Frijón, es el nombre tradicional de Extremadura de la ‘alubia o judía’, planta leguminosa y su semilla comestible. Se usa más el plural frijones: Recogió un almude de frijones del huerto (también freijones). Con los derivados frijoná ‘abundancia y tierra de frijones’ y frijonero.

Cuando están verdes y se comen con vaina en verano se llaman frijones verdes o  garrapatos. Tal como lo atestigua Santos Coco en su «Vocabulario Extremeño» (1940):

FREIJÓN: La judía (Por toda la provincia). También se llama frijón; frijones verdes a los fréjoles o garrapatos.
GARRAPATOS: Las judías verdes más bastas (Muy corriente en la provincia de Badajoz).

La ‘carilla o judía de careta’ recibe el descriptivo nombre de muchchinos con chaleco. (Por la mancha que la caracteriza). En Mérida y sus cercanías, chiquillos con chalecos es la ‘denominación familiar de las judías de carilla’, según Zamora Vicente.

El DLE recoge frijón en Andalucía y Extremadura como variante de fréjol o frejol (con acentos agudo) ‘judía, planta y semilla’ que se conserva en América. Procede del latín faseŏlus ‘habichuela’ (phaseolus vulgaris), influido por el mozárabe brísol o gríjol ‘guisante’, En castellano antiguo dio frexol, luego frejol.  Las variantes locales frijón o freijón revelan su proximidad con las formas gallegas feixón (también freixón) y portugesa feijão (feijões en plural).

En la Sierra de Gata y Las Hurdes frejones, así como en la salmantina Sierra de Béjar y de Francia, forma que emplea Gabriel y Galán en «Alma charra»:

Por cuatro monás de na que le cosiquea, allá van los mandilaos de frejones, y las buenas cazuelas de garbanzos como abogallas.

Y Luis Landero recuerda las comidas caseras al evocar su infancia en Alburquerque en la obra «El balcón en invierno»:

Comíamos casi a diario garbanzos con repollo, tocino y morcilla, gazpacho, migas, y a veces bacalao con arroz, con patata, con tomate, frijones, sopas de fideos con hormigas…

Una copla andaluza dice:

La gloria de los gitanos
es un cochino a la puerta,
una oya de frijones
y la fragua siempre abierta.

En «La Mejor Cocina Extremeña» de Isabel y Carmen García Hernández aparece esta receta (se respeta la ortografía del manuscrito):

FRIJONES SECOS BLANCOS. Se ponen en una olla de porcelana los frijones con agua fría, se le machaca un ajo o dos en el mortero, se le echa una oja de laurel y unos trocitos de pimiento colorado si lo ay, se deja cocer y de que están cocidos se le echa la sal, despues se pone el aceite en una sarten, se le pica una poquita de cebolla y se le echa una poquita de pimienta colorada para que se fría con la cebolla, de que está dorada la cebolla se le echa deseguida a los frijones calientes y se sazona, se pone otra bez al fuego para que cuezan y de que está bien introducida el aceite en los frijones se sirven en una fuente calientes.

jjferia