Recumbaero

La Voz de Feria

Recumbaero es el nombre que recibe el columpio en nuestro pueblo, al menos el que se hace con una soga atada a la rama de un árbol o a la viga del techo durante la matanza o fiestas campestres. Una vez sentado un niño en el hueco que forman los dos cabos de la soga otro lo empuja e impele de detrás hacia adelante. Bájate ya del recunbaero que ahora me toca a mí recumbearme.

De la variante dialectal astur-leonesa columbio, columbeo y columbiar con el prefijo re- de acción repetida, por contracción de rec(ol)umbiar, de donde recumbear y su derivado recumbaero. (por recumbeadero) Aunque de origen discutido, el leonesismo columbiar es anterior y está en el origen de la forma castellana columpiar. Porcede supuestamente del griego colymban ‘sumergirse, nadar’ quizá por el balanceo o movimiento oscilante a semejanza de la barca ondulando sobre el agua; teniendo en cuenta que el primitivo columbio era una tabla apoyada por el medio en un punto fijo a modo de balancín. En Alburquerque se localiza, calambearse como ‘inclinarse, ladearse’ y en Mérida por ‘columpiarse’.

En Extremadura se refieren a este juego con una variedad de términos extraordinaria: bulliero en la Sierra de Jerez, cambulleru en Sierra de Gata, Hurdes y Valle del Alagón; remullaero, en el Valle de Ambroz; remecero en las comarcas de Trujillo y de Tentudía; cunanero en Vegas Bajas, entre otros muchos como columbio (Arroyo de San Serván, Fuente del Maestre), rescolumbio (Ribera del Fresno, Zafra, Fuente de Cantos), guindaero, balansero, espilogaero, etc. Con sus correspondientes verbo de movimiento: bullir, cambullir, columbiar, rescolumbiar, calambear…

En Feria recumbear, o mejor recumbearse es ‘impulsarse y balancearse en el columpio o recumbaero‘. También ‘colgarse con las manos de la rama de un árbol u otros sitio semejante balanceando el cuerpo sin rozar el suelo con los pies’: El zagal se recumbeaba de las ramas como un mono.

En su obra «Juegos infantiles de Extremadura», Hernández de Soto recoge la variante rescolumbiar por ‘columpiar’ en Zafra al tratar del columpio.

Mientras el niño se mece otro u otros de los que esperan suelen cantar:

“El pucherito a la lumbre, que retumbe, tumbe, tumbe,

de tanto que retumbó el pucherito se quebró”.

—Bájate, bájate, que me quiero rescolumbiar.

Se baja aquel y se sube otro a mecerse.

jjferia

Recumbaero (Foto de Justa Tejada Becerra)
Recumbaero (Foto de Justa Tejada Becerra)

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