Calandario

Calandario es una ′persona habladora, bulliciosa y de poca formalidad’: Eres un calandario y nadie te cree aunque hables en serio.

De amplia difusión en Extremadura y otras partes, especialmente para nombrar al ‘almanaque’ aunque no faltan lugares en los que también se aplica por extensión a la persona:

Y así Santos Coco recoge en Las Orellanas calandaria ‘persona informal, habladora y arbitraria’: Eres una calandaria. Por citar uno de tantos casos. También, en la provincia de Cáceres calandario o calandariu es una ‘persona informal que siempre está con habladurías’: Sierra de Montánchez, Entorno de Monfragüe, Riberos del Tajo, Valle del Alagón, Tierras de Granadilla…

Por ejemplo en el «Vocabulario de Ahigal», Domínguez Moreno enumera para calandario las acepciones siguientes: 1. Calendario. 2. Conjunto de faltas, defectos o enfermedades que se le achacan a una persona. 3. Persona que cambia de opinión continuamente. 4. Persona charlatana. 5. Información.

Variante de calendario (latín calendarium, derivado de kalendae ‘primer día del mes’), por asimilación de vocales (a-e-a > a-a-a) bajo influjo de otras como calandrajo ‘andrajo’ y coloquialmente ‘persona ridícula y despreciable’.

Asimilación que aparece ya en obras de algunos clásicos como Sánchez de Badajoz: ¡Mirá si ay más calandario! (Farsa del molinero). Y empleada por el mismo Lope de Vega en «La ventura sin buscarla» referido a la persona:

Ni quiero que el perro de Alba
venga a bailar un canario,
ni que ningún calandario
me señale a mí la calva.

Lamano localiza en Salamanca calandariero ‘coplero, poeta’ (que compone, canta y vende coplas, jácaras, romances y otras retahílas propias de calandarios).

Muy vigente sigue en Feria este calandario, donde ha pasado de boca en boca esta coplilla:

En la calle Nueva,
vivía un gitano
Anda gandul,
gandul, calandario
búscalo tú,
que yo no lo hallo.
Compró una mula,
con tres patas cojas
y una recorgando.

jjferia